Tocate un Blues

Tocate un Blues


Cierta vez Discípulos se presentó en la ciudad de Junín para dar un show de covers nacionales. Arrancan con un tema de Los Rancheros. Al terminar, una vez acallados los tradicionales aplausos emerge una vocecita desde el público: - Loco toquen un blues, entonces Dario, el cantante, responde - Te gustan los blues? - Me encantan - Gente un aplauso, le gustan los blues. Todo mundo aplaude y el señor no queda muy contento.

Sigue un tema de Enanitos Verdes y otro de Miguel Mateos. Este hombre se levanta y medio enojado dice: - Loco, toquense un blues!!, entonces, ante la insistencia Dario le dice - Flaco, perdona pero no hacemos blues - Como que no hacen blues!!??. Y entonces, visiblemente ofuzcado toma a la novia del brazo y sale disparado a la puerta no sin antes lanzar una mirada desafiante a los músicos que estaban en el escenario.

Al terminar el show unas 20 personas esperaban fuera del pub para propinar una golpiza ejemplificadora a Discípulos. Llenos de un justificado temor los chicos hablan con el dueño del pub. Este se dirige a la masa y con algunas promesas logra tranquilizarlos, salvando a los músicos de una segura paliza. Entonces, con los ánimos calmados Discípulos emprende el retorno; y en eso Picho toma uno de los afiches de promoción del show y sin prestarle demasiada atención lo dobla y guarda con el resto de las cosas.

Por un tiempo se recordaba con gracia el enojo de este personaje y se tejían especulaciones diversas. Y ...los locos que escuchan blues son bien fanáticos... era una de las explicaciones preferidas.

Un largo tiempo después, Picho encuentra el afiche de ese show, lo despliega en la mesa y al ver el contenido comprende todo lo sucedido. Sale corriendo al ensayo y al encontrarse con sus compañeros dice "El loco de los blues de Junín tenía razón!! "... vean este afiche...

El afiche contenía el nombre del pub "Lemon Pub", el nombre de la banda "Discípulos" y en el centro, en letras grandes y bien visibles una oracion rezaba

TODO EL BLUES 

Ya pasó mucho tiempo, pero si el destino quiere que este loco lindo lea estas línes, aprovechamos para pedirle mil disculpas.